Los recuerdos son afilados cuchillos que te apuñalan y dejan que te desangres en un callejón oscuro mientras esperas que te salven, pero ya no.

Tienes que curarte la herida, caminar malherido y esperar a que vuelva a salir el sol y esta vez, quizás, la noche no te dañará cuando vuelva a caer, cuando nada vuelva a ocurrir.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s