” ¿Ves ese infierno?
Pues lleva mi nombre.”

Bajo a mis infiernos
me siento como en casa,
ahí están mis demonios
parapetados tras las trincheras de mi pensamiento,
esperando para saltar al ruedo
y atacarme, destrozarme, hundirme,
se creen indestructibles
y no ceden ni un centímetro
en el campo de batalla de mi mente
no dudan, son kamikazes sin miedo
dispuestos a morir por la causa
disparan ideas peligrosas a ráfagas
saben que no llevo chaleco antibalas para ellos
y siguen, no ceden
huelen sangre y atacan
su obsesión es mi calma
su obsesión es mi paz
su obsesión es acabar conmigo,
reducirme a la nada
transformar en cenizas el palacio de cristal
que he construido con sudor y lágrimas,
asaltar con fuego los cielos de mi existencia,
poner en duda mis verdades absolutas
y hacerme caer al lodo,
pero me siento cómodo
como en casa
toda una vida luchando contra ellos
toda una vida títere de sus deseos
toda una vida arrastrado al miedo,
pero no pueden
y me odian
y vuelven a por más
no se cansan de perder
ni yo de ganar,
los veo caer vencidos a mi paso
cabizbajos ante la incertidumbre
sobre si volverán a alzarse sobre mí,
acongojados porque quieren
y no pueden
y retornan a su cuartel deshonrados
allí planean cual será su próximo ataque
por sorpresa, organizado o bien calculado
pero no será hoy:
esta noche les he derrotado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s