Costuras.

Estoy tan roto que no sé por dónde coserme,
el fuego interior lo inunda todo y me ahogo
entre las imágenes de mi mente
y el pasado dorado que no volverá.

Estoy tan roto que no sé por dónde salvarme,
las sombras crecen de todos los rincones
se abalanzan sobre la soledad aparente
y absorben toda posibilidad de paz.

Estoy tan roto que no sé cómo olvidarme,
de los sábados de pasión
los domingos de resurrección
y la gloria infinita de su piel.

Estoy tan roto que no sé cómo mirarme,
al final de la botella
sobre las hojas marchitas
dentro de su recuerdo.

Estoy tan roto que no sé cómo curarme,
un nuevo dolor me atraviesa
desde el centro de mi alma
hasta el final de la esperanza.

Estoy tan roto que no sé cuándo aceptarme,
como una parte del pasado
como un sueño abandonado
como un verso olvidado.