Infiernos.

” ¿Ves ese infierno? Pues lleva mi nombre.” Bajo a mis infiernos me siento como en casa, ahí están mis demonios parapetados tras las trincheras de mi pensamiento, esperando para saltar al ruedo y atacarme, destrozarme, hundirme, se creen indestructibles y no ceden ni un centímetro en el campo de batalla de mi mente noSigue leyendo “Infiernos.”